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Por Luis Larrosa - l_larrosa@yahoo.com - Noviembre 2002.
Exposición:
La gravedad del problema se encuentra originada en que
al pasarse la bordeadora bien próximo a la base del árbol (con el objetivo de
cortar el penacho de pasto alto que lo circunda) lo que se consigue es producir
un descortezamiento parcial o total del tronco. Con la remoción de dicha
corteza se está sacando la parte “viva” del árbol, puesto que ella contiene el
sistema de traslocación de savia y agua, tal es así que cuando alguien quiere
matar un árbol lo que suelen hacer es un descortezamiento anular de todo el
tronco, con lo que se interrumpe la traslocación de agua, nutrientes y savia
entre las raíces y la copa. Para ser más didáctico basta recordar que es
frecuente encontrar árboles totalmente ahuecados pero que igual siguen
vegetando, puesto que la parte fisiológicamente funcional de la traslocación
entre las raíces y la copa no se ve afectada, lo que sí presentan estos
ejemplares es una pérdida de la resistencia mecánica del tronco, lo que los
hace muy susceptibles a los vientos y propensos a quebrarse o caerse, además
del deterioro del estado sanitario del mismo.
Esta situación ha sido varias veces planteada,
al área de Espacios Verdes hasta la fecha se sigue actuando sin la
debida supervisión de trabajo, y entendemos que el problema continúa vigente y
por supuesto que no se encuentra restringido al ámbito del parque Chacabuco,
sino se lo pude apreciar en casi todos los árboles de pequeño diámetro en
cualquier plaza o parque de la ciudad.
Debo advertir que este tipo de heridas determinan
también un deterioro del estado sanitario del ejemplar, puesto que son la
puerta de entrada de agentes patógenos (virus, hongos y bacterias) y plagas
(insectos).
Solución:
1)
No deben emplearse bordeadoras para
cortar el pasto crecido que rodea la base de los árboles.
2)
La remoción del pasto crecido debe
efectuarse cuidadosamente con el empleo de la azada o pala, para hacer hoya o
palangana que circunda la base y que luego es utilizada para facilitar el riego
en las épocas de altas temperaturas.
3)
Si inexorablemente se recurriera al uso
de la bordeadora, previamente deberían protegerse la base de los árboles
recubriéndoles a su alrededor con elementos que permitan evitar el daño que
provoca su órgano activo y por demás agresivo.
4)
Los operarios, sean estos del ámbito del
Gobierno de la Ciudad o bien pertenezcan a una empresa contratada, deben estar
supervisados con solvencia profesional.